Empieza por un agarre cómodo
Sujeta el teléfono o la tablet como lo harías al jugar. Busca dónde descansan tus pulgares de forma natural y comprueba si llegas cómodamente a los sticks, los botones principales y los gatillos.
Prueba la distribución en un juego que conozcas. Si una acción habitual te obliga a cambiar el agarre o estirar los dedos, acerca ese control. Los botones no tienen que estar colocados de forma simétrica: tienen que resultar cómodos.
Ajusta el tamaño y la separación
XBPlayer permite mover y cambiar de tamaño los controles táctiles y guardar tus distribuciones. Empieza por los botones que más usas y dales un tamaño suficiente para pulsarlos con seguridad.
Deja espacio para mover los sticks y separa los botones cercanos para evitar pulsaciones accidentales. No pierdas de vista el juego: los controles no deben tapar el mapa, las indicaciones ni otra información importante.
Prueba las combinaciones que usas de verdad
No basta con probar cada botón por separado. Haz una combinación habitual: gira mientras aceleras, muévete y salta, o apunta y dispara. Enseguida verás si los dedos tienen espacio suficiente y si sigues sujetando el dispositivo con comodidad.
Los controles se iluminan al pulsarlos y cada stick sigue el dedo. La cruceta y los sticks son controles independientes. Si pulsas a menudo un botón vecino por error, aumenta la separación o ajusta su tamaño.
Guarda una distribución que te funcione
Cambia un control cada vez y pruébalo en un juego. Cuando la distribución te resulte cómoda, guárdala para no tener que configurarlo todo de nuevo.
Puedes ocultar los controles táctiles según el juego. Si prefieres controles físicos, conecta un mando compatible por Bluetooth o USB. Elige la forma de jugar que mejor se adapte al juego y al lugar donde estés.