Dónde se ejecuta el juego
Con Remote Play, el juego se ejecuta en tu Xbox One o Series X|S. XBPlayer recibe el vídeo y el audio de la consola y le envía tus acciones. Puedes seguir jugando en el teléfono mientras otra persona usa la televisión.
Con Xbox Cloud Gaming, el juego se ejecuta en los equipos del servicio. No necesitas una consola propia: eliges un juego disponible en el catálogo y lo juegas por streaming. En ambos modos instalas la app en el teléfono o la tablet, no el juego de consola.
Remote Play: prepara tu consola
Elige este modo para jugar a títulos compatibles instalados en tu Xbox. Activa las funciones remotas en los ajustes de la consola, inicia sesión en XBPlayer con tu cuenta de Microsoft y selecciona tu consola.
Recomendamos probar la primera conexión con el dispositivo y la Xbox en la misma red local. Según la configuración de la consola y la red, puede que la conexión desde otro lugar ya funcione. Comprueba el acceso remoto antes de depender de él fuera de casa: instalar la app no basta para configurarlo. Las comprobaciones de red guiadas de XBPlayer pueden ayudarte a resolver problemas de conexión.
Juego en la nube: comprueba tu acceso
Abre la biblioteca en la nube, busca por título o explora por género y elige un juego. No hace falta instalarlo antes en tu consola.
El acceso depende del servicio en la nube, tu región y tu cuenta. Un juego puede requerir una suscripción de Game Pass que incluya juego en la nube u otro tipo de acceso. XBPlayer no incluye juegos ni suscripciones.
Qué influye en la respuesta
Ambos modos dependen de la conexión. Tus acciones tienen que llegar rápido a la consola o al servicio en la nube, y el vídeo debe volver hasta ti. Empieza con un juego que conozcas y prueba a moverte, girar y pulsar varios botones seguidos.
Activa la superposición de diagnóstico de XBPlayer para ver la tasa de bits, el tiempo por fotograma y la pérdida de paquetes. La pérdida de paquetes puede indicar un problema de red; un tiempo por fotograma alto, una carga elevada del dispositivo; y una tasa de bits baja, poco ancho de banda.
Empieza por lo básico. Para Remote Play, conecta tu Xbox al router por Ethernet. En el dispositivo en el que juegas, prueba una red Wi-Fi de 5 GHz y pausa las descargas en segundo plano. Después reduce la resolución de la transmisión o ajusta la tasa de bits. Cambia un solo ajuste cada vez y compara los resultados. La transmisión desde la nube adapta la tasa de bits a la conexión, pero una red estable sigue siendo importante.